En el mundo de la joyería, así como en cualquier ámbito profesional, hay conceptos que tienden a ser muy específicos. Mas también hay ocasiones en las que, por desgracia, dos términos tienden a confundirse entre ellos. Es el caso de las palabras anillo y sortija, que en muchas ocasiones se han usado como sinónimos… ¡Aunque no terminan de serlo! 

En este sentido, la RAE (Real Academia Española de la Lengua), suele ser una gran fuente de referencia. Si tenemos dudas con una definición, acudimos a ella para que pueda solventar nuestros problemas. Pero ¿qué pasa cuando ni siquiera esta institución tiene claras las diferencias entre dos términos tan dispares como anillo y sortija? En ese caso, debemos recurrir a la historia para ver qué es exactamente lo que distingue a estos objetos. ¡Y eso es lo que vamos a hacer hoy!

anillos y sortijas de Naithelo

Definición de anillo

Comencemos por el anillo, que, según la RAE, se puede entender como lo siguiente:

    1. Aro pequeño.

    2. Aro de metal u otra materia, liso o con labores, y con perlas o piedras o sin ellas, que se lleva de adorno en los dedos de la mano.

    3. Sortija.

Es justo en esta tercera acepción en la que aparece la problemática. ¿Anillo y sortija son sinónimos? ¿Podemos usarlos como tal? Pese a que en la RAE aparezca como tal, lo cierto es que no del todo. En primer lugar, cabe señalar que, anatómicamente, el anillo se compone de tres partes bien diferenciadas: el aro, el chatón y la gema o piedra preciosa. El aro es el anillo en sí, mientras que el chatón se entiende como la parte más o menos plana. Es justo sobre esta que se coloca la piedra preciosa, en caso de que llevase. Mas pudiera ser que el anillo fuese completamente liso, y continuaría siendo un anillo. 

A nivel etimológico, esta palabra procede del latín anellus, que viene a significar anillo pequeño

Como podemos ver, es un término muy general y que engloba en sí mismo una gran cantidad de joyas diferentes

Definición de sortija

Pasemos, pues, a ver qué es exactamente una sortija. ¡Y hagámoslo del mismo modo! En primer lugar: ¿qué es lo que dice la RAE al respecto? En esta ocasión, encontramos solo una acepción que nos pudiera resultar interesante:

    1. Anillo, especialmente el que se lleva por adorno en los dedos de la mano.

¿Estamos hablando, entonces, de dos objetos iguales? No. La clave aquí es la etimología. Sortija proviene de sorticula, un término latino que es diminutivo de sors, que significa suerte o destino. La sortija tiene un componente simbólico que los anillos no siempre traen consigo, y es por eso por lo que se suele utilizar este término para hablar de una alianza matrimonial. El hecho de que no tenga ni principio ni fin se ha considerado siempre una forma de representar el compromiso.

En cuanto a la anatomía de la sortija, son joyas que suelen tener como principal protagonista el metal del que estén hechas. Se pueden hallar sortijas de oro amarillo, oro blanco, plata e incluso otras tonalidades dispares del oro. 

Las diferencias a nivel cultural: sortija y anillo no son lo mismo en todo el mundo

Tras haber analizado tanto a nivel lingüístico como etimológico los términos de anillo y sortija, hay un factor más a analizar para ver sus diferencias: la cultura. El español es un idioma muy complejo, puesto que se expandió hace siglos por lugares muy dispares del mundo. Es debido a esto que no todas las palabras significan exactamente lo mismo en todos los lugares del mundo.

Teniendo esto en cuenta, podemos ver con claridad cómo en Latinoamérica se usa más a menudo la palabra sortija que anillo, por ejemplo. Un detalle curioso que considerar es que el término sortija también se usa mucho en Córdoba, en la comunidad de Andalucía. La explicación es muy sencilla: la tradición orfebre de esta ciudad hace que estos vocablos se hayan popularizado. No en balde estamos hablando de una de las ciudades más famosas por la calidad de su platería y orfebrería.

El anillo en la historia

Si eres una persona curiosa, sin duda te estarás preguntando si a nivel histórico también se han confundido los términos de anillo y sortija. Lo cierto es que ambos conceptos tienen una historia muy dispar.

Según cuenta la leyenda, el primer anillo que llegó a nuestro mundo lo hizo en forma de castigo. Zeus, el dios griego, castigó al titán Prometeo por un delito que consideraba imperdonable: le regaló el fuego a la humanidad. Prometeo actuó llevado por su compasión hacia la raza humana, puesto que la veía demasiado débil. Robó el fuego, que hasta entonces solo había sido de los dioses, y les enseñó a usarlo para que pudieran sobrevivir. Zeus consideró esto imperdonable y le castigó encadenándole a una roca. Tras cumplir su condena, le obligó a llevar uno de los eslabones de la roca en el dedo para recordarle siempre su castigo. 

Para nosotros, los humanos, los anillos llevan presentes en nuestra sociedad desde el antiguo imperio egipcio. Siempre han sido una forma de decorar nuestros dedos e incluso se les ha dado cierta simbología, aunque en ese caso se le solía denominar sortija

Es curioso señalar que, en Roma, durante mucho tiempo, el anillo también fue signo de esclavitud y castigo, quizá teniendo como referente a Prometeo. Mientras que los esclavos llevaban anillos de hierro, las personas libres portaban sortijas de plata. ¡Y aquí sí es importante el cambio de concepto!

 

La sortija en la historia

Como acabamos de mencionar, las sortijas se utilizaban en Roma para señalizar que una persona era libre. Estaban hechas tanto de oro como de plata, y se podían adornar con sellos o con los escudos familiares. 

En ocasiones, estas se usaban como un objeto simbólico para librarse de los malos augurios, o incluso como símbolo de promesa. Esto sucedía sobre todo en el antiguo Egipto, cuya sociedad creía en el uso de amuletos para mantenerse libres de problemas. Es un término que ha acabado guardando mucha relación con la magia, lo esotérico y la suerte. Y su etimología es muy clara en este sentido.

Conclusiones

Pese a que en ocasiones podamos acabar por confundir términos como anillo o sortija, hay ciertas diferencias entre ellos. Sobre todo, y como ya hemos visto, a nivel tanto histórico como etimológico. 

Es precisamente por estas diferencias que, hoy en día, se denomina sortijas a las alianzas de matrimonio en muchas ocasiones. Por el hechizo que se halla tras esos aros infinitos de metal, que no tienen principio ni fin y que simbolizan el amor más puro. Y por verlas como amuletos, como una forma física de demostrar ese compromiso que una pareja adquiere al casarse. ¡Porque hay mucha magia en el mundo de la joyería!

Como muestra, justo debajo de estas líneas podrás encontrar varios anillos de nuestra colección.

Producto agregado a la lista de favoritos

Nuestra página web utiliza cookies con el objetivo de personalizar su experiencia y mostrarle contenidos adaptados a sus preferencias. Haga clic en “Acepto” para aprovechar plenamente la navegación